Inicio de un viaje

 Una de las pruebas del liderazgo es la capacidad de reconocer un problema antes de que sea una emergencia.

 

Antes de nada me presento, como es de buena educación y como me enseñaron allá por los años de los Beatles, los Doors y los Scorpions. Mi nombre es... buf! tanto tiempo ha pasado que ya ni recuerdo mi nombre. Está bien, la última vez que alguien me nombró creo que dijo: "Mamá, ese vagabundo está como ausente". Así que desde hoy y en honor a ese pobre chiquillo, podéis llamarme Vagabundo Ausente, o Vagabundo para los amigos, que queda más singular. (Siempre me ha gustado decir "para los amigos")

 

Ya con el tiempo he aprendido a que no me molesten las desfachateces ni la idolatría de las personas. Así que me nombréis como deseéis, que no me asustaré.

 

Mi vida es triste y humilde, así que no veo necesario ni tan siquiera mencionarla. Por lo que el motivo de este blog no es hablar de mi, sino de este fantástico pueblo donde habito. Como supongo que habréis descubierto al leer mis palabras, no soy paisano, ni natural de la comarca. Mi pueblo natal queda lejos ya, muy al norte, donde son típicas las flores del género Linnaea y donde hoy podría estar con mi familia, si el destino no hubiera acontecido como tal, degustando un sabroso glögg. Pero he viajado por tantos lugares y observado tantos mundos que vagamente voy mezclando recuerdos y quizá no haya nacido en esa zona.

 

A lo largo de una serie de entradas, voy a utilizar este blog para descubrir Cehegín, ese fantástico pueblo oculto. Intentaré trasmitiros la información tal cual la vaya descifrando. Muchos pensaréis que mi forma de transmitir la información sea desacertada, no os guardo rencor. Pero otros muchos pensaréis que soy trascendente, y que tengo capacidad de liderazgo. Como supongo que ya todos habéis leído la definición de liderazgo que inicia la entrada, habéis descubierto que no soy tal, porque si no, os hablaría desde otra perspectiva que la que afronto actualmente.

 

Sin embargo, doy gracias por dormir cada noche bajo el cielo de Cehegín, porque sus estrellas brillan más que las de otros cientos de villas.

 

Por eso he querido llamar a este blog Mundo culiverde.

 

Espero que os guste mi aventura y os sumerjáis conmigo en estas 21 aventuras.